La vida nos derriba, a cada momento. Damos un paso y nos encontramos con una piedra que nos hace tropezar, poniendo todo nuestro empeño nos levantamos, pero al hacerlo encontramos otra, y volvemos a caer. ¿Qué podemos hacer? Volvernos a levantar claro. Cada vez que lo hacemos ganamos una nueva herida, producida por la piedra. Pero esto nos hace aprender, para la próxima caeremos con los brazos por delante, y no nos haremos tanto daño.
El camino está lleno de piedras, nunca se acaban. Pero hay más de una opción, también podemos quedarnos en el suelo, es más cómodo y fácil, pero al fin y al cabo es eso, quedarte dónde estás, no avanzar. Por eso debes levantarte, te volverás a tropezar, sí, pero levántate, sacúdete el polvo y vuelve al camino. Después de todo no estamos solos y eso lo sabemos.
Solo los fuertes sobreviven.
Mi mente contra el mundo.
viernes, 18 de noviembre de 2011
martes, 15 de noviembre de 2011
Forever young
La vida es corta, eso lo sabemos todos. Un día estamos soplando las velas de la tarta de nuestro octavo cumpleaños y antes de que nos podamos dar cuenta estamos planeando como hacer alguna locura con nuestros amigos. El tiempo pasa inexorable, no perdona. A veces me pregunto si algún día echaré en falta todo ese tiempo que paso enfadada o tirada en el sofá sin hacer nada, quizás cuando tenga cuarenta años y vea que el tiempo se me va escapando... Por eso ahora quiero aprovechar, sé que es mi momento, igual que el de mucha más gente. Poco tiempo me queda para poder hacer locuras sin que tengan más consecuencia que un reproche de mis padres. Quiero salir, divertirme, comerme el mundo, hacer locuras, meterme en líos, bailar hasta que me duelan los pies,llorar de la risa, perderme entre las luces en la noche... Porque total, ¿cuántos años nos quedan de esto? Quiero que cuando pasen los años y vuelva la cabeza hacia atrás, lo que me salga sea una sonrisa, y la sensación de haber vivido la vida. Porque a mi no me llega con existir y respirar oxígeno, yo quiero que no me llegue todo el aire del planeta.
Somos demasiado jóvenes para preocuparnos
Tengo claro que hay que aprovechar, y eso es lo que haré y nadie me lo va a impedir. Es mi mente contra el mundo.
Somos demasiado jóvenes para preocuparnos
Tengo claro que hay que aprovechar, y eso es lo que haré y nadie me lo va a impedir. Es mi mente contra el mundo.
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